Creo que el acto de dar debe ser un ejercicio y todos debemos practicarlo, día a día.
Creo que el acto de recibir también debe ser un ejercicio.
Se aprende a dar, dando, extendiendo una mano.
Se aprende a recibir estando receptivo.
"..supe que de algún lejano
rincón de otra galaxia,
el amor que me darías,
transformado, volvería
un día a darte las gracias.
Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma..."